. Si en la primera parte desatamos los nudos y abrimos el camino, ahora toca hacer que la abundancia encuentre dónde quedarse. La vela verde se viste con laurel y se quema sobre la misma base de café y sobre los restos de la vela amarilla anterior El café mueve y activa. El verde atrae y hace crecer. El laurel abre caminos y llama a la prosperidad Esta segunda parte puede hacerse por separado cualquier día, pero cuando se realiza junto a la primera, la intención es clara: deshacer lo que bloquea para después abrir espacio a lo que queremos atraer. No se trata solo de pedir abundancia. Se trata de hacer espacio para recibirla
Ritual de desenredo económico II
Café y laurel para que la abundancia encuentre, por fin, dónde quedarse.