Cuando un negocio empieza a sentir que el dinero se estanca, podemos trabajar la energía de la fluidez y el movimiento económico Un vaso con agua y romero, para limpiar y renovar. Una vela verde de apoyo, vinculada a la prosperidad, el crecimiento y la estabilidad. Un círculo de azúcar, como representación de la atracción y la dulzura de las oportunidades. Y en su interior, tres velas verdes trenzadas, vestidas con jengibre y aceite de canela macerada, para potenciar simbólicamente el movimiento, la expansión y la energía de prosperidad. La intención no es acumular el dinero y dejarlo quieto. Es que fluya. Que llegue. Que se mueva. Que genere movimiento. Y que vuelva a llegar. Porque un negocio sano no solo necesita ingresos: necesita circulación Si quieres información sobre este ritual, resolver alguna duda o necesitas un trabajo personalizado para tu negocio, escríbeme por privado.